continuo contraste © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Continuo Contraste: el qué

Una vez superada la grandiosa inauguración de la exposición, vamos a ver si soy capaz de sintetizar en unas cuantas palabras y alguna foto de qué demonios va este jaleo.

Pues verán, va de opuestos.

En realidad les he mentido, claro. Va de opuestos, sí, pero no sólo.

A ver como hilamos todo esto y que tenga un mínimo de sentido…

Como les adelanté, en este follón de Continuo Contraste está la muy inquieta mente de Kike, un ser norteño pero que por alguna razón tiene entre sus neuras personales – confesables- la arquitectura contemporánea de esta ciudad de belleza complicada que es Valladolid.

Imperial © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Un follón Imperial © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Yo, ya lo saben ustedes, tengo tendencia a hozar feliz cual cochino cebón en todo aquel charco enfangado que me pongan delante. La combinación era necesaria y suficiente. También inevitable y, en cierto modo, letal.

Siga la flecha © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Siga la flecha © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Posiblemente en muchas cosas Kike y servidor de ustedes seamos opuestos, pero está claro que en otras somos igual de idiotas, perdón, quería decir muy parecidos. 

En Continuo contraste lo que se produce es una búsqueda. Es, ni más ni menos, que una invitación a la reflexión. Pero, amigos, dense cuenta de que la realidad no es plana, sino poliédrica por lo que esta pequeña exposición encierra también otras y, además, es una metáfora.

buscando metáforas y tal © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

buscando metáforas y tal © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

Hemos buscado hacer una metáfora de esta ciudad desasosegante, incómoda, fea, dura y arisca que es Valladolid porque en alguna de esas visiones facetadas podemos darnos cuenta de que quizás las cosas no son lo que parecen. Quizás las cosas son lo que parece que no parecen.

Las cosas no son lo que parecen © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

Las cosas no son lo que parecen © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

Puede parecer que quedan vestigios de un noble pasado, no se sabe si renacentista. Quizás neoclásico. Tal vez modernista si me apuran. Puede que en realidad lo que ven como arquitectura clásica sea, realmente, clasicista. Que edificios antiguos tengan poco más de un siglo -recuerden, la Villa Saboya tiene casi noventa años-.

Digan un año sin pensar © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Digan un año sin pensar © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Puede que Valladolid esté colonizada por edificios que no son lo que parecen. Puede ser que lo antiguo no lo sea tanto. Que la arquitectura engolada de volutas, remates y cenefas varias esconda arriesgadas apuestas hacia la modernidad.

Moderno, muy moderno. © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Moderno, muy moderno. © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Puede ser que el aparentemente salvaje desarrollismo esconda auténticas delicatessen de la arquitectura. Que bajo la piel de una arquitectura ladrillista, macizadora y presuntamente devastadora se esconda una tremenda sensibilidad y un magnífico saber hacer.

ladrillo desarrollista y sensible © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

ladrillo desarrollista y sensible © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

Puede que todo esto suceda a la vez y que convivan estas arquitecturas. Contraponiéndose, relacionándose, enfrentándose, uniéndose, oponiéndose, mirándose, enlazándose… en definitiva, haciendo ciudad.

Porque en Continuo Contraste queremos plasmar a través de unas imágenes en blanco y negro que, en cierta forma,  se despojan de su momento teniendo cierto carácter atemporal, cómo se genera la ciudad. Cómo funcionan los mecanismos de superposición, de imbricación , de fusión, de sustitución, de solape que generan el entorno urbano en el que habitamos y del que a menudo no nos damos cuenta.

El entorno © pedro ivan ramos martin | luz10.com

El entorno © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Un entorno en el que las cosas no siempre son lo que parecen.

Este aparente sindiós tratamos de condensarlo en dos figuras que, en realidad, son tres porque, recuerden, las cosas no son lo que parecen. Por un lado un padre y un hijo: los Ortiz de Urbina.

Estos arquitectos entre finales del s. XIX y principios del s. XX debieron contar con un ejército de finos delineantes que producían planos a plumilla y tiralíneas con un ritmo frenético al punto de que si usted da una patada a una esquina con cierto tufillo clasicista en el casco histórico vallisoletano hay bastantes posibilidades de que se deje el juanete contra una de sus obras. Obras bonitas para el vulgo. Un tanto manidas para quien les escribe, aunque el sagaz ojo del comisario de la exposición siempre apunta que introdujeron la moderna figura del mirador en aquellos locos años postdecimonónicos.

Muy loco © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Muy loco © pedro ivan ramos martin | luz10.com

En el otro extremo del cuadrilátero, un arquitecto que ha sido un absoluto descubrimiento para mí: Julio González, arquitecto, entre otras muchas -muchísimas- cosas, de la casa donde vivo.

Este hombre fraguó su creación no muchos años después de la última obra de los anteriores, pero en unas claves opuestas. Casi antagónicas: bajo la apariencia de un desarrollismo desbocado se encuentra una figura con una arquitectura tremendamente interesante.

Cosas con interés © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Cosas con interés © pedro ivan ramos martin | luz10.com

Introdujo la modernidad en esta ciudad y aunque muchos de sus edificios están sufriendo las ideas felices de no se sabe muy bien quién y están matando su esencia -ay!, esos colorines y revocos que asesinan la arquitectura sobria y serena de los ’50- se conservan maravillosas muestras de su saber hacer.

Desde el Barrio Girón -contado aquí y aquí en este sencillo blog- al edificio que marca uno de los hitos de la ciudad articulando el Paseo Zorrilla con el Camino de la Esperanza. Entre medias muchas memorables intervenciones sosegadas y sin alharacas en esta ciudad. Muchas de ellas, posiblemente, las mayores actuaciones urbanísticas acometidas en esta ciudad hasta, al menos, los salvajes años 80.

Esbeltez © pedro ivan ramos martin | www.luz10.com

Esbeltez © pedro ivan ramos martin | www.luz10.com

Precisamente ese esbeltísimo edificio además de ser el protagonista de una de las dos fotografías principales que forman parte de la exposición, lo es de una obra pictórica de Daniel Moyano, un inquieto arquitecto, pintor, bloguero y lo que se tercie que maneja con maestría los acrílicos, ora con desparpajo, ora con precisión milimétrica.

Esta obra complementa el discurso de la exposición fotográfica junto con alguna otra anhelada intervención (que no desvelaremos de momento) y la creación en una suerte de obra colaborativa de un palimpsesto en el que todo aquel que visite La Gran podrá y deberá hacerse partícipe y pegar y pintar y arrancar y colorear y recortar y lo que surja en el soporte preparado a tal efecto.

La ciudad como palimpsesto © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

La ciudad como palimpsesto © Pedro Ivan Ramos | Fotografia | luz10.com

Podrá así el visitante ver con sus propios ojos, sentir en sus propias manos el proceso de generación de una ciudad que muchas veces vampiriza nuestras mentes pero que, cuando somos capaces de salir del duermevela en el que la contemplamos a diario, nos ofrece lo mejor de sí. Que, en el fondo, no es poco.

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Estas cosas al final a uno le sirven para algo. Aún no sé muy bien para qué, pero para algo bueno, seguro.

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Visitar galerías de arte, museos, y en general tener ciertas inquietudes por temas culturales cuesta poco y ofrece mucho. En las galerías, además se venden cosas -casi todo- , ténganlo en cuenta.

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En Valladolid hay gente metida en todas estas historias culturales inquieta, con buenas ideas, con empuje y con ganas de hacer cosas. No siempre se les ve, pero ahí están. ténganles en sus oraciones. Esta ciudad es soportable, incluso interesante, gracias, en buena parte, a ellos.

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Como siempre un texto y unas fotos de su fiel y seguro servidor, © pedro iván ramos martín. Pueden usarlas y blablabla, pero lo mejor sería que visitasen la exposición. En La Gran, recuerden.

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bonus track:

 

 

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